Intentaré reflejar lo acontecido a través del camino, realizado entre el 2 y el 4 de Septiembre de 2011, en primer lugar la ruta elegida, está recomendada hacerla en 4 etapas, nosotros la hemos hecho en tres y en la segunda etapa, la más larga y dura, hicimos una variante diferente pero muy bonita en el entorno de la cara norte de sierra Espuña.
1ª ETAPA- VIA VERDE DE TOTANA-CARTAGENA AL SANTUARIO DE SANTA EULALIA EN TOTANA. (35 KM)
Iniciamos la caminata pasado La Pinilla, empezando en el cruce de la vía verde de Mazarrón, para coger la larga recta del antiguo trazado Totana-Cartagena, atravesando unas fincas y campo hasta dar con la recta del ferrocarril, que no llegó a utilizarse. El único momento que nos desorientó, fue al tener que desviarse para atravesar las dos autovías de Almería donde las señales nos equivocaron, y volviendo sobre nuestros pasos y tomando la referencia de una antigua estación cogimos la larguísima vía hasta Totana, las nubes nos auguraban que nos mojaríamos y estuvimos caminando con un buen chaparrón, llegamos empapados hasta la localidad de Totana donde seguía lloviendo, como el tiempo parecía no dar cuartel, estuvimos a punto de dejar el viaje, y volver a Cartagena en autocar, decidimos comer y luego ya se vería, nos recomendaron muy cerca de la entrada un restaurante colombiano, dos o tres parejas estaban consumiendo y atendidos por una camarera muy simpática cuando hablamos de lo que íbamos a hacer nos miraban asombrados, más con el tiempo que hacía y cuando entramos al restaurante con nuestros impermeables y mochilas y botas completamente empapados. un menú a base de frijoles, arroz y pollo empanado, con una ensalada y café, nos dieron fuerzas para seguir. El tiempo mejoraba y tomando la plaza de la constitución atravesando el puente de la rambla y dirección a la carretera de Sierra Espuña. Al salir a la izquierda encontramos las señales en dirección al santuario de santa Eulalia, por la zona del huerto, una larga recta entre grandes fincas de bonita construcción, antiguas, grandes huertos de terreno, con frutales y almendros, enormes arboles que después de la lluvia daba un encanto especial al paisaje, como anécdota le expresé a mi compañero Fernando, que esto era la hostia (termino que quería expresar lo impresionante del paisaje), cuando llegamos a la entrada de un gran finca muy bonita y cuyo nombre en la puerta era LA HOOSTIA, con doble O, tengo inmortalizado a Fernando con ese letrero.
Empezamos a salir de esta zona y siguiendo las señales, el camino serpenteaba hasta llegar a una rambla que decidimos tomar, la atravesamos entre zonas de bosque y llegando a la carretera, caminando un buen tramo hasta la nueva señal a la derecha que nos llevó por un empinado camino a la casa de las monjas, entrando por una zona recreativa y llegando al santuario, donde decidimos hacer noche, descansar y tomar fuerzas para la siguiente jornada.
El santuario tiene un hotel de cuatro estrellas, con buenas instalaciones, tomamos una habitación de las llamadas standard, tras preguntar si había ofertas para valerosos peregrinos, (no hay albergues en todo el recorrido) y el precio nos dijeron era de 60 €, lógicamente sin I.V.A con lo que el precio total era de unos 64 €, no entiendo la manía de no decir el precio total incluyendo impuestos si luego es lo que vas a pagar. Nos dieron las tarjetas-llave para acceder a la habitación, cosa complicada para mi colega Fernando, que no conseguía abrirla con semejante artefacto, igualmente con la luz hasta que fue introducida en su ranura. Después de asearnos, vimos la mejor alternativa al camino propuesto, ya que al tener tres días hubiéramos tenido que acortar una jornada, en puesto de ir al Berro decidimos seguir por la carretera a la izquierda hasta dar con el desvió a Casas Nuevas y tomar el GR desde el albergue hasta Bullas, en una jornada de unos 50 km, también con previsión de lluvias por la zona, sobre la 20:30 fuimos a tomar un menú que nos recomendaron en el hotel y que salió a unos 15 €. Y a descansar para la dura jornada que nos esperaba.
2ª ETAPA SANTUARIO DE SANTA EULALIA - HOSPEDERIA DE CASAS NUEVAS-BULLAS, (50 KM)
A las 6:30 nos levantamos, la recepcionista del hotel de nacionalidad cubana y muy amable nos hizo uno cafés bien cargados acompañados de unos rollos de masa blanda con mucho azúcar todavía sin luz nos dirigimos a la carretera para empezar nuestro tramo de unos 25 km a Casas Nuevas, con la intención de estar sobre las 13 horas comer e iniciar el ultimo tramo hasta Bullas.
Salimos por la carretera 503 dirección a la villa de Aledo, pasando antes por la urbanización Montysol, a pesar de ir por asfalto prácticamente todo el recorrido, muy pocos vehículos encontramos, pasando por los cruces de todos los senderos que atraviesan Sierra Espuña, y que cuando se ha pasado con vehículo no se aprecia el fantástico entorno que vas atravesando, zonas de bosque, fincas abandonadas y sobre todo la sensación de grandiosidad que transmite esta sierra cuando la caminas, vimos ardillas, perdices y conejos, ademas de aves que mi compañero Fernando identificaba, he de decir que Fernando tiene un sexto sentido para ver los animales antes de que tu te des cuenta, con lo que la marcha se hace más amena, pasamos también por el campamento finca Caruana, que a esas horas se veía carente de actividad, luego cultivo y mucha uva, el sol a las 10 de la mañana empezaba a castigarnos, llevaríamos sobre unos 14 km cuando nos salio el desvío por la C-5 indicándonos 11 km a Casas Nuevas. Este tramo con zonas de Badlands, es decir un tipo de paisaje ruiniforme de características áridas y de litología rica en arcillas, extensamente erosionado por el viento y el agua. Cañones, cárcavas, barrancos, canales, columnas de roca con formas en sus picos y otras formas geológicas. Estas tierras presentan una espectacular gama de color rojizo brillante, característico de la arcilla. A nuestra derecha el impresionante macizo de Sierra Espuña, con sus escarpadas paredes, riscos y peñascos y todo el verdor del bosque de esta sierra que fue repoblada por el proyecto de Ricardo Codorniú, cartagenero universal, muchos de las sendas hoy utilizadas fueron creadas para la aproximación y repoblación, dejando de ser un lugar árido y desértico a lo que es hoy día.
El sol seguía apretando, cuando un vehículo pasó a la altura de mi compañero, transportaba sacos de almendras de la zona, cayéndose un saco y desparramando por la carretera su contenido, para alegría de mi compañero, el conductor bajó y amablemente dijo a Fernando que podía coger sin ningún problema tomando un puñado para el camino.
Estábamos muy cerca de la aldea de Casas nuevas, cuando a la izquierda nos apareció la señal del camino a Bullas, siendo el GR oficial del recorrido y que pasa por la hospedería de Casas Nuevas. Como era la una del mediodía decidimos entrar y comer, tomando un menú que nos hicieron en el exterior de la hospedería con el impresionante paisaje de la sierra.
Sobre las 14 horas reanudamos nuestra marcha por el camino de la mancomunidad de los canales del Taibilla, tuberías puentes y balsas se introducen por la sierra del Cambron y la de Ponce en un gran obra de ingeniería y que hoy permite ser transitada por senderistas y montañeros. Este tramo desde Casas Nuevas a Bullas es lo que mas nos ha gustado de todo el recorrido, decir que hay que estar muy atentos a las señales pues en algunos cruces no hay o están muy mal puestas y no las ves. Una gran sierra con grandes arboles, alguna finca y mucha naturaleza, con grandes acotados de caza, decir que una nube nos dejo literalmente empapados e inundando la sierra y dejando los caminos embarrados, cuando dábamos un paso llevábamos enormes tortas de barro en las botas. Una de las cosas que nos dejo descolocados fue al pararnos a descansar en un lugar con mucha vegetación y una acequia, que creíamos que debíamos seguir por las marcas de sendero, cuando iniciamos la marcha vimos una señal del sendero a uno 15 metros por encima de nuestras cabezas en una gran pared, excavada por el aire y el agua, nos asomamos a ver la señal y efectivamente nos condujo por unos empinados 200 metros que hubo que salvar para seguir el camino, cuando llegamos arriba el paisaje era espectacular, con esta bonita zona casi virgen. Continuamos el camino con todos nuestros sentidos puestos en ver señales indicativas, por intuición y porque encontrábamos alguna escondida continuamos hasta llegar a la fértil huerta de Bullas, llena de viñedos, cansados y hambrientos, entramos en un supermercado aprovisionándonos de lo que nos gustaba y a la hora de llegar a caja, pasamos con los envases vacíos de todo lo que habíamos cogido, ya que nos lo comimos sobre la marcha antes de salir de la tienda. Tras preguntar sobre algún sitio para dormir nos recomendaron uno al que nos dirigimos llegando sobre las 21:00 duchándonos y a descansar. decir que desde que entras por la huerta de Bullas hasta que llegas al Hotel en la otra punta puedes hacer unos 5 km de propina, pese a todo la jornada ha sido fantástica y atravesando un sitio que era totalmente desconocido para nosotros.
3ª ETAPA-BULLAS-CEHEGIN-CARAVACA (VÍA VERDE DEL NOROESTE)
Nos levantamos muy temprano, saliendo a las 6:30 atravesando el municipio de Bullas, encontramos un bar abierto, lleno de cazadores dispuestos a iniciar su jornada de caza, tras un buen desayuno seguimos por el casco viejo de Bullas, hasta que llegamos donde estaban las señales de la vía verde del noroeste hasta Caravaca, en una jornada de 25 km, muy llanos, decidimos salir tan temprano porque el sol nos apretaría de lo lindo a lo largo de la jornada, decidimos también ir a un paso relajado para estar sobre las 13 horas en el santuario de Caravaca. Muy bonito fue contemplar los primeros rayos de luz, amaneciendo a nuestra espalda y con esa luz mágica en la fértil huerta de Bullas y la ciudad.
La vía verde del noroeste comienza en los baños de Mula y finaliza en Caravaca en un recorrido accesible para todo el mundo, y sin ningún desnivel, esta antigua linea férrea ha sido acondicionada, sus puentes, túneles barrancos y estaciones por la que pasaba, tras su arreglo se ha convertido en disfrute de caminantes y ciclistas, que la recorren en uno u otro sentido. Nosotros hicimos los 25 km que hay desde Bullas a Caravaca, siendo el tramo de Bullas a la antigua estación de Cehegín el mas bonito y vistoso, muy cuidado con paneles explicativos a lo largo de este recorrido y con gran variedad paisajista con muchas zonas de arbolado, que proporcionan una agradable umbría a cuantos recorren este tramo, también con muchos pequeños senderos interconectados para conocerla mejor.
Sobre las 11 llegamos a Cehegin donde paramos a beber liquido y comer algo y aunque quedaban unos 6 km, quizás los mas duros ya que no hay sombra en casi todo el recorrido, excepto un refrescante túnel en el antiguo trazado donde la sensación de frescor animaba a estar dentro y fuera de los rayos del sol, al salir del túnel y continuar unos cientos de metros, a lo lejos se veía la ciudad de Caravaca y el santuario dominando la ciudad. Decidimos seguir por la alameda de eucaliptos paralela a la vía verde para seguir disfrutando de la sombras de estos grandes arboles que te dan la bienvenida a esta preciosa ciudad.
Caravaca es una ciudad que merece la pena ser visitada, aparte de su entorno natural, las sierras del noroeste (hay una prueba de travesía de resistencia en montaña sierras del noroeste murciano, que ya es un clásico para caminantes y montañeros organizada por la asociación ADENOW y que recomiendo que la hagáis se hace todos los años) las fuentes del marqués o el impresionante legado arquitectónico y patrimonial de la ciudad.
Seguimos nuestra marcha a través del casco histórico de Caravaca, atravesando su calles y plazas, empinándose el trazado por los adoquines hasta llegar al santuario donde está la Vera Cruz, está catalogada como una de las cinco ciudades santas de la confesión católica al disponer del privilegio de celebrar año Jubilar a perpetuidad cada siete años.
A las 12:30 estábamos en el pórtico de la Iglesia del santuario, Fernando y yo nos hicimos una foto como recuerdo de la caminata realizada, nos sentamos en su pórtico donde era muy agradable estar con un sensación de frescor y viendo desde esta altura las hermosas vistas que se nos ofrecían en esta luminosa mañana. Hubo un matrimonio con una niña que nos pidió que nos hiciéramos una foto con su hija pequeña de recuerdo, por lo que se ve era la postal perfecta para los visitantes del monumento, ya que no había más peregrinos a mano.
Al poco tiempo aparecieron Ascensión y Mari Mar, la familia de Fernando, que quedó en recogernos (valga la expresión) y antes de llegar a Cartagena dimos cuenta de una estupenda comida en la venta de la Virgen.
Solo puedo decir que me ha gustado mucho el recorrido y espero hacer las diferentes variantes de este emblemático camino en ocasiones venideras, y agradecer a mi amigo Fernando su inestimable compañía.
No me llevé la cámara de fotos, con lo que apenas hay imágenes solo unas pocas muy malas con el teléfono móvil, en este viaje no me apeteció llevármela.




